Piedra o papel= tijera
Hace ya unos días del regreso del viaje a la principal feria de la piedra en Europa. Las sensaciones no han sido muy positivas, frente a las espectativas de "romper el mercado con nuestro material", nós hemos dado de bruces con la realidad.
Para empezar, el ambiente ya no era el de otros años, sirva como ejemplo el que se podía encontrar aparcamiento en la misma entrada principal del recinto, ¡incluso el sábado!, día de máxima afluencia de visitantes. En cuanto a las perspectivas de negocio para nuestro material, las mismas han sido pésimas; vendemos una piedra a un precio que casi duplica el ofertado por los chinos. Debacle o no del dolar aparte, mucho tenemos que reducir nuestros costes para competir, el problema, ¿sabemos lo que eso significa?.
Este puto pais aún tiene que seguir cayendo, de momento el paracaidas de la deuda aguanta, pero el peso terminará por hacerlo romper.
Esto es una puta sinrazón: fabricamos un producto con costes improductivos, cuyo principal cliente en este momento (puto plan E) es el estado, que nós va a pagar con la emisión de una deuda avalada con nuestros cojones, y ¿para qué?, para que podamos seguir pagando nuestros putos préstamos a unas entidades "quebradas", que han sido salvadas por el estado mediante el aval de nuestros cojones (de nuevo). Entretanto, como nuestros míseros préstamos no llegan para pagar el apalancamiento ad infinitum de estos hijos de puta, pues emiten más papel pelota que Estado y banca se intercambian con el respando de nuestros inodoros, donde por cierto, acabará esos papelitos una vez les demos la utilidad que realmente tienen.
Y todo esto, hasta que nuestros cadáveres putrefactos sean el abono propicio para que estos cabrones hagan brotar los putos brotes verdes de un Nuevo Orden con las misma reglas (o las que ellos impongan), ¿o no?.






